miércoles, 10 de junio de 2015

CLÁSICA LAGOS DE COVADONGA 2015


No hubiera sido nada raro que en estas fechas no estuviera escribiendo esta crónica reviviendo las experiencias de mi primera marcha y clásica a los Lagos y muriéndome de envidia, leyendo o escuchando las experiencias del resto de la grupeta sino hubiera sido porque aquel viernes 6 de Marzo, en un acto de inconsciencia y empujado por la euforia del WhatsApp me descubriera dando los pasos necesario para hacerme con el dorsal 985. Eso sí, tenía claro que ahora no había disculpa, tocaba prepararse para que nada fallara y contaba con los “elementos” necesarios. Entiéndase por “elementos” los que ellos ya saben.

Y después de 3 meses Junio estaba aquí. Era ya viernes 5 y esa tarde tocaba preparar todo y encaminarse a la aventura, nervios e ilusión en un manojo, incluidos. La pena, que por el camino se nos quedaban Sase, quien le iba a decir que algo le impediría ir a su tercera como bien dijo el mismo, Jesús y Berto.
Nada más llegar, lo primero y sin casi tiempo, a por el dorsal. Con las prisas ni deje bolsa de ropa para el día siguiente, estaba lloviendo y la previsión no era muy halagüeña para la marcha, ni comprobé mi Chip, pese a ver a la gente mirando en un ordenador, creí que comprobaban su inscripción hasta que me saco Mario de dudas cuando nos encontramos para cenar y recargar antes de la “batalla”. Casi acabando de cenar, el tercer componente y veterano de Lagos, Regino, apareció tras un percance con su vehículo, por cierto, espero que todo se solucionara. Sobremesa y ultimamos la hora y sitio de encuentro.
Ya en la habitación preparando todo y a dormir que tocaba madrugar, por si no lo hiciéramos poco entre semana. A las 06:50 los ojos como platos, persiana arriba y como no, agua, complicado librarse. Despertarme pronto me permitió meter ropa de abrigo en la mochila y llevarla al polideportivo, menos mal, lo que me hubiera arrepentido de no hacerlo. Y a la salida ahí estaba Jose Luis que acaba de llegar de León. Ya teníamos conformado el equipo, pero… sorpresa… aparece Berto, lastima y falsa ilusión, sólo viene a recoger los maillot. Y bueno Perfecto que vamos…. a otro nivel.



Todo listo, estamos en la salida, algo retrasados y expectantes sacando algunas fotos y después de aproximadamente 6 minutos del pistoletazo pasamos por la marca de tiempo. Los primeros kilómetros aunque rodamos rápidos son tranquilos y pasan sin apenas darnos cuenta, Mario nos va guiando y metiéndonos en diferentes grupos que se adaptan más a nosotros, con lo que vamos dejando gente atrás. El tiempo nos está respetando y apenas llueve aunque si hace fresco, pero se agradece. Pasamos todo la parte llana pendientes de estar lo más cerca de la cabeza del grupo en el que encontramos buenas sensaciones para evitar cortes que se iban produciendo. En esta dinámica Regino cogió la cabeza un rato y enfilo al grupo camino del primer avituallamiento previo a la Torneria. Tras alimentarnos e hidratarnos un poco nos lanzamos por las primeras rampas de la Torneria, pese a que habíamos hablado de ir juntos hasta Lagos, se cortan Jose Luis y Regino con lo que avanzamos Mario y yo a buen ritmo y recuperando posiciones, lastima del maldito chaleco que se me cae y a por el que regreso pese a pensar en dejarlo ahí, no pasa nada Mario me espera y volvemos a tomar la marcha dejando de nuevo atrás a los que nos habían recuperado. A medida que nos acercábamos al final la niebla iba cerrando el paisaje y alimentaba las voces de ánimo que llegaban de la cima, increíble la sensación de verte coronando con los coches de la organización y público animándote, irrepetible. Mi compañero de faena y yo decidimos no esperar dada la mala climatología y lanzarnos al descenso sin tan siquiera abrigarnos algo, manguitos abajo y listo. Finalizado el descenso, algo cortados, comenzamos la cabalgada para meternos en un grupo, como llanea el amigo. Metidos ya de lleno y sin enterarnos, no es por ir de sobrado, nos preguntamos donde está el segundo puerto cuando estábamos inmersos en él. En las últimas rampas se notó que sí que era y al final segundo avituallamiento del que decidimos pasar. Iniciamos un largo y último descenso que nos llevaría directos al objetivo final, Los Lagos.
Fue un descenso rápido en el que aprovechamos para ir comiendo y consultarnos sobre nuestro estado de forma, sorprendentemente para los dos era bueno. Creo que ninguno nos lo creíamos y por eso seguíamos conservando algo, temiendo que el tío del mazo nos visitara. Pese conservar seguimos cambiando y pasando grupos hasta prácticamente llegar a Covadonga. Aquí si paramos al avituallamiento líquido que acompañamos de un gel y para arriba. De nuevo, que frío me entro, estaba cerca de hacerlo y me encontraba fuerte. Emprendemos la marcha y ahora sí empiezo a rememorar las veces que he visto esta subida en la vuelta España, rotonda y comienzo. La piel de gallina con toda la gente que hay animando y crecido cuando oigo “vamos esos de León” me pongo en pie dejo la rotonda y encaramo en plato, creo que no más de 50 metros y ya lo quito que queda mucho por andar. En mi mente el cálculo que tenía, 1 hora. Así que tranquilidad pero sin perder ritmo. Mano a mano vamos pasando uno a uno con precaución por los que bajan y los bandazos de lo que nos preceden. Uno de estos rompe ritmo a Mario que cae sin mayores consecuencias prosiguiendo al ver que no le ha pasado nada porque puso el pie a tierra rápido. A medida que seguimos subiendo la niebla, de nuevo, hace acto de aparición para acompañarnos hasta el final, primera experiencia y épica del todo, recuerdo a Perico apareciendo con las cámaras de meta. Relajo el ritmo y pierdo a mi compañero al que vuelvo a enganchar en la Huesera para luego dejarme el descanso antes del Mirador de la Reina en el que me dejo caer. Antes en la Huesera nos llegan los ánimos de Perfecto ya descendiendo el muy…. Encaro el Mirador y ya si toca meter el 30, creo que me habían dicho que no me iba a arrepentir y así fue. Sin ver nada más que la carretera, la gente que iba pasando, unos en bici otros andando, algunos parados acalambrados reconozco y, aún jodido, llego a sonreír pensando en lo bien entrenado que he llegado gracias a los compañeros de grupo que en unos meses me han puesto al hilo, eso si aquí no me quedo el último. Los últimos kilómetros se me empiezan a hacer ya algo pesados y me revienta escuchar tanto “te queda poco”, el cansancio hace mella. Pero al fin, reconozco esa bajada es la que te lleva directa a meta, lo he conseguido, lo he hecho, he subido Lagos y he aguantado mi primera marcha. Fin de la bajada, curva a derecha un grito de ánimo que me dice “dale que vas con fuerza todavía” quito piñón me levanto y a subir con ganas por sacar el mejor tiempo pero… no está aquí el final, queda una curva a la izquierda y ahora sí, última rampa, aprieto los dientes, no iba a dejar que me pasara nadie que deje atrás, y 05:05 mi tiempo final. Había cumplido con mi objetivo marcado.



Crónica de Patricio Martínez



martes, 17 de marzo de 2015

BILBAO-BILBAO 2015

Se confirmaron los peores pronósticos, e incluso se quedaron cortos. No sólo la lluvia y el frío hicieron acto de presencia, el granizo en varias ocasiones también nos acompañó durante toda la jornada.
La jornada para el recuerdo comenzó muy perezosa por mi parte, ya que las ganas de dormir y el ruido de la lluvia golpeando contra el techo de la caravana incitaban a seguir echando una cabezadita, pero no podía faltar a mi gran primera cita en esto de las cicloturistas.


Pensando seriamente si regresar al bus del equipo…

Con más ilusión que ganas dadas las condiciones, mi amigo Armando y un servidor enfilamos la línea de salida encabezando el grupo de las 8:45. Desde que partió el grupo anterior hasta el kilómetro dos o tres la climatología nos dio un respiro, dándonos un poco de fe a la hora de plantearnos si salir con los chubasqueros o guardarlos, pero en nada nos dimos cuenta de que esa idea sobraba completamente en éste fin de semana…
Durante los primeros 10-15km lluvia y granizo fueron los causantes de que cada 50 metros se observaba que bastantes cicloturistas se planteaban lo que estaban haciendo, ya que o bien se cobijaban en las marquesinas de autobuses y gasolineras o directamente daban media vuelta en las múltiples rotondas que poblaban los kilómetros iniciales. No eran pocos, pero aun así la cantidad de penitentes  y sufridores que continuamos en la aventura no mermó en exceso ya que durante el trayecto llegamos a observar un dorsal 6800 y en ningún momento llegamos a rodar “a solas” ni mucho menos, siempre había que mirar por el rabillo del ojo antes de realizar algún movimiento como adelantar, desviarse para descargar el depósito o evacuar las fosas nasales.
Los siguientes kilómetros continuaron más o menos con la misma tónica: lluvia, espray del que sigues la rueda (un precio tal vez algo elevado), recorrido rompepiernas con múltiples repechos y algún que otro puertecito curioso y la dificultad añadida de comenzar a adelantar a los compañeros de turnos anteriores que se iban perdiendo rueda.

Y así llegamos al avituallamiento en el km 60, momento para reagruparnos Armando y yo, al que “dejé escapar” los últimos 10-15 kilómetros del recorrido. Breve parada para comer lo que dio tiempo antes de darnos cuenta de que la cosa se estaba poniendo verdaderamente difícil, volvía a pintear y la temperatura no ayudaba en absoluto. Media manzana, dos barritas y cambio de batería de la GoPro es todo lo que dio tiempo a hacer pero ya era tarde, las manos empapadas y unos guantes de neopreno que cumplen su cometido a la perfección  y no dejan entrar el agua, tampoco salir... Estábamos HELADOS.
En la zona de avituallamiento con David Solana, del Club Ciclista A Fogatina.



Salimos del parque tecnológico intentando entrar en calor, buscando cadencia sin apenas mover desarrollo, casi se podía decir que hacíamos el ridículo más que otra cosa, pero funcionó. Y como había pasado antes, en cuanto entramos en calor no había quien echara el lazo a Armando (gran persona y mejor ciclista), lo dejé ir… No volvería a verle hasta la línea de meta, pero estaba todo controlado, habíamos dado caza a los miembros del Club Ciclista A Fogatina, amigos y conocidos desde la etapa de los Lagos de Covadonga de la Vuelta a España 2014, con quienes tiraría para delante hasta el final de carrera.

Los kilómetros empezaron a hacerse algo más pesados, el trazado y la velocidad hacían mella en las piernas y afrontamos las dos últimas cotas de la prueba, las más duras y seguida una de la otra con apenas 500 metros de separación. Comenzamos la ascensión “cogiendo cadáveres” todos juntos, pero en pocos cientos de metros David Colina y yo, ambos más rodadores que escaladores, levantamos el pie evitando provocar un petardazo que escucharan hasta mis compañeros del Club, en León… Llegamos a la cima donde nos reagrupamos y comenzamos el descenso tal vez más rápido de lo que las condiciones recomiendan, pero siempre (“siempre”) muy seguros.
Acaba el descenso y aún restan 20 kilómetros para Bilbao, pero prevenido por Colina llega nuestro terreno, y ambos habíamos guardado fuerzas en la subida… Entramos en la autovía y empieza el “llano”, ese llano que pica para abajo y nos vuelve locos a los rodadores. Rearmamos la grupeta y empezamos a rodar a bloque, pero con relevos contados, resulta que Colina había guardado más de lo que pensaba y al resto no nos quedaba más madera para mantener el ritmo demencial que habíamos impuesto. La gente de los pueblos que atravesábamos animaba a todos y cada uno de los cicloturistas que circulaban por el carril derecho, pero al ver el tren verde (y algún fichaje sin equipación como yo) que avanzaba por el carril izquierdo enmudecía o animaba aún con más fuerza al vernos un prólogo del Giro con formato CRE se tratase. La distancia caía en el Garmin a poco más de minuto por kilómetro, superlativo para las condiciones de la carretera y el trayecto que habíamos completado en las 3 horas y media precedentes.
Completamente desfondados por los últimos repechos que forman la entrada a Bilbao, encaramos la recta de meta al sprint entre los aplausos de admiración de los ciudadanos por el valor y entrega que mostramos los miles que afrontamos la intensa jornada.


En meta con mi amigo Armando, del LeónAir-HotelCondeLuna MasterTeam.

Distancia y tiempo final: 113km y 3:53h. La experiencia de dar todo lo que tienes dentro de ti por un deporte de pasión y penitencia en ésta jornada, no tiene precio.
Bilbao-Bilbao, ha sido un placer y volveré, pero espero que tu hospitalidad en lo que a climatología se refiere aumente en gran medida.


Adrián Rodríguez, 15 de marzo de 2015.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Día del Club Temporada 2014

El pasado 19 de Octubre, celebramos el día del Club. 
Acompañados de una excelente climatología nos reunimos en La Lastra varias generaciones de Socios, para compartir una salida conjunta a ritmo moderado que permitió rodar a participantes desde 12 años hasta más de 70 años juntos y en una jornada de confraternización y buen entendimiento. 


   

Después del típico recorrido de unos 60 kms que discurrió por Villarroañe-Palanquinos-Cabreros-Onzonilla, llegamos de nuevo a La Lastra donde nos tenían preparado un pincho que en poco tiempo dimos buena cuenta del variado “menú” que teníamos ante nosotros. Muchas gracias a todos los que cooperaron tanto en la compra como en el montaje de las mesas para que nosotros los participantes de la ruta en bicicleta pudiéramos disfrutar de tan variado avituallamiento.


Acto seguido se procedió a la entrega de trofeos a los socios que más rutas oficiales del club han realizado durante la temporada, el Trofeo a la deportividad y el de la representación.
 














Una vez más y como siempre, agradecer a nuestro Presidente Eduardo la organización  del evento y a Gema inmortalizando fotográficamente el acto y  cooperando en todo lo que haga falta en beneficio del Club y sus Socios.

Desde la Junta Directiva agradecemos a todos los socios que participasteis en este Día del Club y acudisteis mayoritariamente con nuestra equipación oficial.






domingo, 28 de septiembre de 2014

PUERTOS ESMERALDA 2014.

Pues ahí estaba  el domingo a las 6:00  de la mañana  con más ganas de volver a la cama que de otra cosa y de  verdad q me lo pensaba pero bueno ya todo estaba listo así que arriba,  así que con todo el sueño del mundo me despedí  de mi chica y mi enano para ir a buscar a Berto, que allí estaba esperando a las 6:15 para empezar ese domingo de marcha, estaba claro que no iba a ser una marcha mas porque todo era al revés de lo habitual, parece que oigo la voz de Jose y todos los mensajes en el grupo de arenga y ánimo para hacer una marcha mas,  pero no,  esta vez no era Jose era Berto!!!!! El fue el primero en apuntarse y en dar el ánimo necesario a los demás que acabamos por unirnos (tanto Jose como yo queríamos ir, pero estábamos encontrando todas las disculpas posibles, ya veis)

Pues ya estábamos en camino, sabéis de sobra lo que es ir en coche con un amigo a una marcha, tonterías, bromas y vaciles continuos, lo que hace un viaje corto y ameno, así que cuando nos dimos cuenta estábamos aparcando el coche en Nava y tomando un café con Jose que estaba acompañado de su hermana en esta ocasión, de ahí a recoger dorsal y preparar todo, no se adivinaba que día tendríamos  y yo estaba helado así que decidido  manguitos y cortavientos, después me arrepentiría de esta elección.
Nos vamos a la salida y  vamos encontrándonos  con la gente del club, Jorge, Juan, Patri, David, Elías, Oscar y Fernando;  fotos , ánimos y empezamos. Buen ritmo y en mitad de grupo, hablando con unos y otros, y disfrutando de la marcha, era curioso pero todo el mundo que repetía esta marcha, te la describía como diferente y la palabra más repetida en todos era “FAMILIAR”
La marcha iba bien, el terreno haciendo honor su localización, como nos dijo Dani, en Asturias o se sube o se baja es siempre así, lo cual a la larga machaca las piernas, pero bueno hablemos de las marcha puramente………………………..

Hasta el primer puerto es una marcha mas, evidentemente es Asturias y te asegura un paraje genial, pero de golpe cuando coronas y empiezas a bajar,  entiendes lo que la gente te ha ido contando, una de las vistas más impresionantes que nunca he visto en bici lo cual estuvo a punto de que hiciera un Nairo Quintana  y midiera un guardarrail, salvado este momento continuamos y nos encontramos a Jorge y otro rato de conversación, por el camino, no solo yo sino alguno más del club nos encontramos a “Cadel Evans” así bautizado por Patri, un elemento disfrazado de BMC q fue poniendo en peligro a casi todo el mundo, de hecho vi el suelo muy cerca pero este elemento no merece tiempo aquí, mientras continuábamos camino de Lastres y contando el percance en la bajada no avisan q tengamos cuidado en la bajada de Lastres porque es otro punto en el que la gente se queda “atontada” y ahí problemas, y que cierto era, no sé cuantas veces he pasado por allí en coche, y fue ahora en la bici cuando creo haber vista la imagen más bonita que nunca vi, no sabría describirla y no lo voy a hacer porque no lo expresaría como se merece, en fin,  unos kms mas y llegamos a Colunga, parada y reagrupamiento.

Allí estuvimos un ratito, comer, beber y anécdotas del camino,  lo típico,  pasado un rato iniciamos de nuevo la marcha, Jose  insistía en salir más adelante para ir mas en el grupo y con tranquilidad, pero salimos con demasiada tranquilidad, prácticamente atrás del todo y claro , luego se echaría en falta un grupo más grande;  así continuamos  y empezaban los últimos puertos  que la verdad no eran gran cosa, o eso creía, subíamos tranquilos siempre con Berto que  podía ir a otro ritmo pero ahí lo llevaba al lado y de verdad q hubo un momento que se lo agradecí de verdad, todo eran risas hasta que llegaron los  3 kms finales  del último puerto, con  la dureza que  tenían y el mes y medio que me he dado entre vacaciones y demás, con  mucho de todo menos de bici me llevaron a sufrir todo lo que no había sufrido antes, pero paciencia y agarrarse fuerte al manillar que todo se termina, pero como sufrí !!!!! Para que describiros eso si todos lo hemos pasado en mayor o menos medida…….pero paso y ahí tenía otra vez la rueda de Berto q ya no la perdería hasta el final, donde después de algunos “repechitos” con muy mala leche y alguna que otra anécdota llegamos a Nava, donde como no,  estaba Jose para inmortalizar nuestra llegada jajajajajajajajaj siempre está a todo
Como veis no cuento demasiadas anécdotas aparte, aunque las hubo, pinchazos , roturas de cadena etc,  todo solucionado con una  organización genial
Con tiempo pasado se dio el momento más emotivo de la marcha sin duda, cuando por el arco hinchable entra un hombre de 82 AÑOS!!!!!  Acompañado de su hijo y su nieto, momento en el cual se produjo una ovación mas que merecida y emocionante de verdad, que emocionaba mas a todos los asistentes que a sus propios protagonistas

Luego todos juntos a comer, otra vez ves la forma “familiar” de organizar una marcha, todos juntos donde te encontrabas gente de todos lados entorno a una, digamos mesa enorme donde nunca faltaba nada , en ese momento ya todos relajados empiezas a escuchar a la gente y te das cuentas de veras de lo que es Puertos Esmeralda, cuanto te cuentan que Oscar lleva 15 ediciones o Jorge te explica que no se termina sin que salgan a cantar con uno de los organizadores que animaba de verdad en cotarro, el Asturias patria querida……………………. ¡Y ERA VERDAD! Allí terminaron entre los vítores y aplausos entusiasmados de todos, aunque también pudimos entender porque no se ganan la vida cantando jajajajajaj

Un café con jose y su hermana y emprendimos camino a casa Berto y un servidor , esta vez la conversación era más seria por decirlo de alguna manera, el ambiente, recorrido y bondades de la marcha nos entretuvo todo el camino, y al llegar a casa con entusiasmo contar lo vivido, por cierto ya habíamos compredido hace mucho lo que querían  decir todos cuando hablaramos de lo que hablaramos sobre esta marcha, siempre lo acompañaban con la palabra “familiar”





Nada más que decir, solo que si nada ocurre a vuestro lados estaremos el año que viene allí, y recomendársela a todo el mundo porque creo que ninguna marcha responde tanto a la palabra “cicloturista”

                               UN SALUDO A TODOS


Jesús Fernández.

sábado, 30 de agosto de 2014

Resumen del Fin de Semana en Sanabria

Son las 19 horas del domingo 24 de agosto de 2014, nos estamos levantando de la mesa del jardín del Camping Peña Gullón de Sanabria, Elias II, Fernando, Bukanero, Juan, Patricia, José Ramón, Oscar y Pedro, junto con  Nuria y Cris que nos han acompañado en el coche…Jose (Sase) hace ya que se fue y nos ha mandado un wassap de despedida y ha resumido la ruta: “ESPECTACULAR”. Nuestras caras ofrecen un doble sentimiento: Satisfacción  por como se ha desarrollado todo y algo de Tristeza porque ya se ha acabado.
Peculiar Look de " Buka "
Este es el punto final de la Ruta Especial de Sanabria que este año el organizador y alma Mater de este evento, Oscar García Maestre, nos preparo en dos etapas, una crono-escalada al Peñón y una ruta de 120 kms. por la comarca sanabresa y tierras portuguesas de Bragança.
No han acudido todos los que hubieran querido, hemos sido pocos, pero estamos satisfechos, la ruta ha salido adelante, no ha habido más percance que la sobrecarga que ha hecho que Fer se tuviera que subir al coche en Bragança, son más las ganas de acompañarnos que el entreno que tiene acumulado para poder hacerlo, pero lo ha intentado y nos ha acompañado y es muy de agradecer. El próximo año ahí estará y en mejores condiciones físicas para poder disfrutar más aún.

Sábado 23 de Agosto de 2014 :
Somos seis los que vamos hacer la crono, tenemos dudas de participar, valoramos otras opciones: subir juntos, hacer otra cosa, nos asusta luchar contra un crono, no somos gente de competición, pero las ganas y el trabajo que a Oscar le ha llevado prepararlo todo nos hace superar ese miedo:  ¡¡“Vamos a hacer la cronoescalada…por Oscar” ¡¡ 
Hacemos cálculos de en que orden salir y a cuanto tiempo uno de otro, Jose es una calculadora humana, velocidad, tiempo y espacio no tienen problema en su cabeza, estima que 1 minuto es muy poco, 5 quizás demasiados, lo dejamos en tres minutos.
Son las 18 h., puntuales salimos hacia Doney de la Requejada, cerca de allí tiene marcada la salida Oscar. Comienza la cuenta atrás, sale Patricia (55,25) muy meritorio tiempo para una subida que no se adapta a sus condiciones y no estando ya en su mejor forma, 3 minutos más tarde Juán ( 49,46) muy buen tiempo para él que hace apenas un año ni se hubiera atrevido a intentarlo, Jose (46,46) con una primera parte espectacular hasta alcanzar a Juán y quedarse con él para hacer una subida ya al tran tran, ese tiempo lo hubiera pulverizado si hubiese querido, detrás José Ramón (45,28) con la limitación que su cuadriceps derecho le permite y regulando por si alguna rampa oculta le exigiera más, Buka (41,41) un gran tiempo y una vez más el mejor de los que entrábamos para trofeo, y fuera de categoría una máquina, Oscar (35,48) que absorbió los tres minutos de Buka en apenas 4 km., y así nos fue pasando a todos hasta alcanzar la cima del Peñón y tener una palabra de ánimo a los que íbamos llegando.
Bajada de nuevo a Doney, entrega de trofeos en un peculiar podium y vuelta a Puente de Sanabria que se nos estaba haciendo tarde, cerca ya de llegar, vemos que Patricia hace un movimiento extraño y saca el pie del pedal, una abeja ha querido dejar su aguijón en su pierna, normal Patri, eres la única chica que iba en el grupo y la abeja ha preferido tu pierna, le quitamos el aguijón y de momento no tenia muchas molestias.
Cena en Puente, en Casa Gela, donde ya el día antes habíamos probado sus macarrones, también  los habíamos pedido para comer y no podía faltar el acopio de hidratos para la cena.



Ya es domingo, hemos quedado en el parking del Peña Gullon, alli están Fernando y Elias II que vienen para hacer la ruta, también Pedro, portugués de Bragança, actual lider del Trofeo Open BTT de Portugal en master 40 y amigo de Oscar, actual campeón de dicho campeonato en Master 30 y esta temporada luchando por revalidar el titulo conseguido el pasado año. Aunque nuestra salida es en bici de carretera ambos demuestran que en cualquier modalidad son muy buenos, como deportistas y como personas. Juán, José Ramón y Patricia también son de la partida, esta última con molestias en su pierna, la picadura de la abeja le molesta bastante más que el día anterior, pero eso no le impide tomar la salida con el resto.
Salimos en busca de Jose que vendrá a nuestro encuentro y Buka se unirá a nosotros en Puebla de Sanabria.

Vamos dirección a Calabor, antiguo punto fronterizo entre España y Portugal, continuos sube y bajas durante los primeros kilómetros, Sanabria es así, o subes o bajas, apenas hay llano.
Así discurren los primeros 50 kms., durante los últimos 15 hemos bajado mucho, veníamos de estar por encima de 1100 y ahora estamos por debajo de 700, ha sido un disfrute bajar detrás de Jose y Elías II que se manejan muy bien en los descensos, pero tanto bajar indica que para volver vamos a tener que subir y esto marcara el desarrollo del resto de la  etapa.
Primera vez que una ruta del CC León sale de territorio español.
Bragança nos recibe engalanada, Pedro nos enseña el Castillo desde lejos, allí quiere que subamos para que lo veamos de cerca. La subida es de Pavé en su primera parte, luego es un empedrado de piedra pulida que hace difícil mantener el equilibrio en la bici, pero conseguimos superar eso y atravesamos la puerta medieval que hace de entrada a la explanada delante de la fortaleza. Allí es donde Fernando se sobrecarga su gemelo y pone pie a tierra y continúa la ruta en el coche de apoyo que nos viene acompañado, con Cristina y  conducido por Nuria, a las cuales queremos agradecer su compañía durante tantas horas y el agua y bebidas isotónicas fresquitas que nos iban dando.


La bajada del castillo se hace peligrosa, es difícil mantener el manillar firme con los rebotes que la rueda delantera pega contra la piedra, pero sin más percance nos encontramos ya en la carretera en perfecto estado por donde debemos continuar ruta.
En breve vamos a encontrarnos el cruce que indica Rio de Onor que es a donde nos dirigimos para volver a España, pero “Sorpresa”….Oscar le indica a Pedro que continúe y no tome ese cruce, el gesto y la sonrisa de ambos nos indican al resto que algo nos espera….en principio 15 kms más de los previstos y varias subidas, algunas de más de 6 kms. y la más dura la que nos llevaria a Rio Onor con porcentajes en algunos tramos del 13 y 15 %. Una vez ya en territorio Sanabrés aún quedaba otra subida en la zona de la Sierra de la Culebra que fue agotando las escasas fuerzas que nos iban quedando, además las horas transcurrían y la temperatura de unos 30º hacia también mella en nuestro rendimiento.
Así llegamos a Puebla de Sanabria, donde Patricia dijo basta ya y se subió al coche para evitar los últimos 15 kms a Galende por la carretera del Lago y que Jose tampoco realizo por tener que venir para León pronto; Juan, José Ramón, Buka, Elías, Pedro y Oscar completaron estos últimos kilómetros y llegaron por fin al camping donde nos esperaban las duchas y una excelente comida.
José R , Pedro, Juán, Jose, Fernando, Patricia, Oscar, Buka y Elias 



Han sido dos días “Espectaculares” por tierras de Sanabria, con maravillosos compañeros de ruta y que nos han dejado con las fuerzas físicas mermadas pero muy satisfechos por todo lo vivido.
Muchas gracias a todos los que habéis participado y en especial a Oscar por el cariño y esfuerzo que pone para que esta ruta si que sea realmente “Especial”




















lunes, 11 de agosto de 2014

Ruta Especial de Sanabria

Un año más, nuestro socio y amigo, Oscar García Maestre, ha preparado con esmero la Ruta Especial por tierras sanabresas.
Este año y con el afán de que cada vez los que acudimos a esta ruta salgamos más satisfechos aún que la anterior vez, nos ha preparado dos jornadas para poder disfrutar del maravilloso entorno que nos presenta la comarca Sanabresa.

El sábado día 23 de agosto nos propone una subida al Alto del Peñón, en formato crono-escalada, que partirá desde El Puente de Sanabria y la parte cronometrada será desde el cruce de Escuredo.



El domingo ha diseñado una bonita ruta de 108 kms. que discurre por la comarca sanabresa y a través de Calabor se rodarán bastantes kilómetros por territorio portugués, pasando por la amurallada ciudad de Braganza.
Braganza


Aquí vemos con más detalle la información referente a los dos días :


Sábado 23 de Agosto : “Crono-escalada al Peñón”

Hora de la crono escalada 18:00 h. del sábado 23 de Agosto.
Lugar de concentración en la localidad del Puente de Sanabria (Bar el Panchito, en la misma carretera que va a los lagos, a la entrada del pueblo)
Datos de la crono-escalada : 10 kms. y una pendiente media del 7,5 %

www.altimetrias.com


Domingo 24 de Agosto :

Ruta : Salida del camping Peña Gullon a las 9:15 (Está situado en la carretera del Lago de Sanabria  el Km. 10,8 de la Ctra. ZA-104, Sanabria-Ribadelago.), se pasará por las poblaciones: El Puente , Puebla , Calabor, Braganza(Portugal) Rihonor,  (mitad portugués mitad español), Puebla, El Puente y llegada al camping, será una distancia de 108 km con subidas cortas pero con unos buenos porcentajes.



La comida y las duchas serán en el camping y la comida será un menú con tres primeros y tres segundos a elegir al precio de 10 euros, (hay posibilidad de si alguno desea comer una buena chuleta de ternera sanabresa, el menú será de 14 euros) 

Rogamos a todos aquellos que se animen a participar y se vayan a quedar a comer el domingo, envíen un mail a ccleon2013@gmail.com confirmando su asistencia para reservar la comida.

Nota : Esta Ruta Especial es exclusiva para Socios del Club Ciclista León, sentimos no poder admitir ciclistas de otros clubs, pero carecemos tanto de infraestructura como de permisos para poder abrir esta prueba a ciclistas no Socios del Club.
Gracias








martes, 15 de julio de 2014

LA PYRÈNÈENNE 2014

Son las siete de la mañana del 6 de Julio de 2014 en Saint Lary Soulan, Francia. No es el despertador lo que suena, sino el "claqueteo" de las calas de cientos de ciclistas que se ponen en marcha en la 8º edición de la Marcha ciclodeportiva Pyrénéenne.  Por delante, 180 kilómetros en un recorrido de ensueño para cualquier apasionado del ciclismo, resumidos en "Quatre Vallées", o mejor, en cuatro nombres:  Col d'Aspin, Col du Tourmalet, Hourquette d' Ancizan y Pla d' Adet.

  
             

Es común en las marchas hacer las cosas al revés: esprintamos en la salida, y llegamos "medio andando" a la meta. Aquí no iba a ser menos y en segundos estamos rodando a toda velocidad. Asustado por una pequeña montonera en los primeros kilómetros, me voy hacia adelante y me veo en cabeza por primera vez en una marcha, detrás de los coches y motos que la van abriendo,  tras un francés que parece querer escaparse. La aventura duraría exactamente 12 kilómetros,  hasta la localidad de Arreau, punto de inicio del  Col d' Aspin, que también tiene 12, pero "cuesta arriba", por lo que me aparto al carril de vehículos lentos y voy haciendo camino tranquilamente.  A falta de 9 km para la cima me pasa Jorge, que ya es un veterano al que no le importa hacer las marchas en solitario. No le vería hasta el final.  Poco después llega David, el experto en preparaciones de última hora, que también tira para adelante.  Hablando con unos y otros va pasando el tiempo y cuando me quiero dar cuenta, estoy en la cima realizando una foto a pedro_ja, conocido de internet al que identifico.  Al momento aparecen Juan y Patri en un nuevo ejercicio de perfecta sincronización.
Descendemos juntos los tres y en minutos llegamos a Sainte Marie de Campan, donde giramos hacia la izquierda a la altura de la emblemática fuente que da comienzo al puerto más mítico de la  historia del ciclismo: "El Tourmalet". Un año y un día después, vuelvo a estar en el mismo lugar, con las mismas personas, disfrutando de la misma forma. Los mejores momentos nunca son irrepetibles.
En esta ocasión Juan ha cambiado su mochila a la espalda por un dolor de rodilla que lleva semanas arrastrando y Patri ha cambiado su bicicleta por otra mejor donde no encajan los zumos de litro. Por mi parte cambié de casco y de dientes.  Unos ratos hablando y otros sufriendo, vamos pasando kilómetros, algunas herraduras y túneles anti avalanchas para llegar a La Mongie, una aberración urbanística en medio de una montaña preciosa que para colmo es la parte más dura. Por desgracia volví a ver a pedro_ja  allí, a los pies del cartel de la estación, abandonando por rotura del cambio. También es el punto donde a Juan le afecta el mal de altura, se le pasan los dolores, y como si nada se escapa hacia la cima.


Por su parte, Patricia se esfuerza concienzudamente para entrar en calor. Apenas llevamos 50 kilómetros en total y ella necesita otros tantos para calentar, y lo cierto es que esta ascensión se nos haría muy corta.  En los momentos finales aparecería un fuerte viento que ya no nos impediría conquistar el segundo del día. Inmortalizamos el momento ante la estatua de Octave Lapize,  pionero en cruzarlo durante  el Tour de Francia de 1910  y a la voz de "porc de merde", nos tiramos hacia abajo.  Grito de puro placer. Es quizá la bajada que jamás he disfrutado. La proximidad del paso del Tour propicia que el asfalto sea una auténtica autopista, y unido a la belleza del paisaje, hace que uno se extasíe mientras desciende a muchos kilómetros por hora. Atravieso Barèges, localidad que aún sufre las consecuencias de las inundaciones de 2013, y llego a Luz Saint Sauver, donde nos alojaremos los próximos días, en  terreno es ya conocido.
Llamada de tranquilidad a Aida, y continuamos los tres en solitario atravesando en bajada el estrecho desfiladero del Gave de Pau, al lado del bonito río que le da nombre. Mucha agua cercana, pero nosotros llevamos los bidones vacíos al haber atravesado Argeles-Gazost sin encontrar el avituallamiento prometido por la organización. Un imprevisto. Con cierto cabreo atravesamos Lourdes, donde nos agrupamos con un señor del numeroso club "Rat Penat" que sufría de incontinencia verbal. Por fortuna, pronto apareció el avituallamiento. La organización lo había desplazado un buen tramo. A estas alturas me encontraba cansado y con mucha hambre a pesar de haber ido comiendo unas cuantas barritas energéticas. Entonces me acordé de Dani, "el bloguero globero" y su "Miro mi gel de hidratos de carbono. Pienso lo ridículo que es y en el tiempo perdido todos estos años." 


Así que me fabrico un par de sándwich de jamón, queso y salchichón,  que junto con la coca-cola, me supieron a gloria bendita, Lourdes mediante.  Allí nos alcanzó un grupo de unos 20 ciclistas (que incluía una mujer holandesa de las que sí saludan y hablan con otras mujeres),  que también pararon y con los que reemprendimos la marcha. Atravesamos la cota de Loucrup, algo sin importancia al lado de tanto "col", pero que también debía subirse. Sin más dilación llegamos al núcleo de Bagneres de Bigorre,  donde nuestros caminos se separarían: Juan necesitaba un descanso y Patricia, presa del "hasta que la muerte os separe", se quedó con él.  Con remordimientos continué con el grupo hasta  Sainte Marie de Campan (continuando de frente esta vez), y los abandoné en las inmediaciones del tercero en discordia, Hourquette de Ancizan, que subí con fuerzas renovadas todo lo deprisa que pude. Juan se había quedado corto al describirme la belleza de las praderas de esta zona. Majestuoso.
Las tormentas prometidas hicieron aquí aparición, en la cima del puerto, donde me llevo una alegría al encontrarme con David en el consiguiente avituallamiento. Me pide un gel y se lo doy encantado a cambio, claro está,  de otro sándwich. La lluvia es fuerte y el descenso peligroso, así que voy bajando mientras él lo termina. Frío, asfalto mojado, lluvia intensa y bajada con riesgo añaden  más épica a la marcha y me da aún más fuerza. Mucha más.  Vuelvo a gritar de emoción. Ya estoy seguro de que voy a terminarla por lo civil o por lo criminal.
Llego abajo con las piernas congeladas y desisto en la idea de esperar a David; al contrario aprieto más hasta la base del último sin mirar ni atrás ni a la derecha donde está el hotel.   Tomo el primer gel del día (y último en una marcha) y comienzo Pla d' Adet alcanzando a dos españoles con los que me quedo. Ya no llueve. Los primeros 5 kilómetros son una auténtica pared en la que no pasamos jamás de 9 km por hora. Los voy contando uno a uno intentando olvidarme del estómago revuelto a causa del **** gel.   Tras muchos, pero que muchos minutos, terminan y el terreno suaviza, mis dos compañeros hace rato que han cedido y vuelvo a estar solo con mis pensamientos.  Aida me ha pasado con el coche hace unos momentos. Llega el último kilómetro, el de disfrutar, y la veo con Jorge, (que había terminado totalmente empapado y que de no haber sido por Aida se habría cogido una buena pulmonía ya que le trajo ropa seca), me animan e indican dónde termina ésta tortura, y por fin,  después de más de 9 horas dando pedales, cruzo la meta exhausto.




Los sentimientos de esos instantes no son fácilmente descriptibles aquí, por lo que los guardaré para mí.  Al fin y al cabo es solo el final de un reto cumplido y el punto de inicio de otros venideros. 
David llegaría poco después permitiéndose el lujo de entrar esprintando, mientras que tras Ancizan, Patricia y Juan decidieron  con buen criterio  guardar fuerza y salud para lo que viniera. Ello les permitiría continuar subiendo puertos (y de qué forma!) a diario  durante los días siguientes. Serían unas jornadas fantásticas al lado de personas a las que he dejado de llamar compañeros para llamarles amigos.  Fue un placer.
PD: No puedo olvidarme de citar la labor de Aida, que es quién sufre ausencias en la preparación de objetivos así, y que estuvo siempre dispuesta con el coche para cualquier necesidad durante los días postreros. Por si fuera poco, remataría la faena subiendo su Tourmalet unos días después. Admirable.



José Ángel Martínez García.